Abilio Valdés de la Fuente – Orlando Varas Llañas, 6ª Compañía

martir2_6El 2 de julio de 1936, a las 10,30 horas, la sirena anunció, con su llamado angustioso, que se había producido un siniestro en el cuarto sector, perteneciente a las calles José Santos Ossa con Coquimbo, en el almacén del “Griego Politis”. Desde el Cuartel General se movilizó el carro porta-escala de la Segunda Compañía “Salvadores y Guardia de Propiedad”, tomando por calle Juan José Latorre hacia el lugar amagado.

De la Sexta Comisaría de Carabineros, ubicada en calle Manuel Baquedano, partía también con el mismo objetivo, un camión con su personal de tropa para resguardar el orden; el cual siguió por San Martín, subiendo por calle Luis Uribe.

Ambas máquinas en su afán de llegar pronto con sus efectivos corrían a gran velocidad y, desgraciadamente, vinieron a encontrarse en el cruce de las calles Uribe con Latorre.

En el carro de la Segunda Compañía, entre varios otros, venían los Voluntarios de la Sexta Compañía Abilio Valdés de la Fuente y Orlando Varas Llañas. Al producirse la colisión los ocupantes de los vehículos fueron lanzados violentamente en todas direcciones. Numerosos fueron los heridos; pero entre ellos, tres eran los más graves. A los Voluntarios mencionados de la Sexta, había que agregar al Bombero de la Cuarta Compañía, Claudio Lynch.

martir1_620 minutos después del toque de alarma, al que había concurrido para cumplir su deber y ser útil, falleció en medio del dolor de sus familiares y compañeros de Bomba, el Sargento 2º de la Sexta Compañía, Orlando Varas Llañas. Dos horas más tarde, a pesar de todas las atenciones prestadas por los médicos, partía al infinito el Teniente 1º de esa misma Compañía, Abilio Valdés de la Fuente.

El Voluntario de la Cuarta Compañía, Claudio Lynch, se debatió entre la vida y la muerte durante dos semanas logrando imponerse, para salvarse, gracias a su juventud y extraordinaria vitalidad.

Ante la capilla ardiente que bomberos de todas las Compañías montaron guardia permanente, miles de personas, deseando rendir un póstumo tributo a estos fieles servidores, desfilaron ante sus ataúdes. Sus funerales fueron impresionante y emotivo. La ciudad entera les rindió su sentido homenaje al paso de sus jóvenes cuerpos inmolados en el cumplimiento del deber.

La Sexta Compañía en una noble aspiración de perpetuar sus nombres, en la piedra y en el bronce, les erigió, con la ayuda de las demás Compañías hermanas, un monolito en el sitio de su sacrificio, el que fue inaugurado solemnemente con una ceremonia fúnebre el 2 de Julio de 1946.

El monolito es de cemento teniendo en la parte superior en relieves de bronce, un casco de la Sexta Compañía; más abajo una plancha, que ocupa casi toda su extensión central, con una leyenda que dice: “En homenaje a nuestros Mártires Abilio Valdés de la Fuente y Orlando Varas Llañas, caídos trágicamente el 2 de julio de 1936. En el 10º Aniversario de su muerte. Sexta Compañía de Bomberos y Cuerpo General de Bomberos Antofagasta, 2 de Julio de 1946″

Y finalmente un escudo con un número 6 que representa la placa rompe-filas que usan los Voluntarios; que siendo igual para todos se diferencia solo en el número de cada Compañía.

Sexta Compañía cada 2 de Julio realiza en juramento de sus nuevos integrantes en este monolito y el año 2016 los integrantes de Sexta Compañía, apoyaron la moción de bautizar sus unidades con los nombres de sus mártires, es así como con la pronta llegada de la nueva unidad B-6 (Iveco Magirus), este carro ya trae el nombre de Orlando Varas Llañas.